domingo 18 de octubre de 2009

La vida es bella

Era 1986. El mundial se jugaba en casa y mis padres me sacaron entradas para cuatro días que nunca podré olvidar y cuyas sensaciones solo podrá igualar el mundial del 2014 si se termina jugando en salón de mi casa. La profecía hecha un año antes no se había aún cumplido. De hecho era la época en la que la Yugoslavia de Petrovic empezaba a machacarnos una y otra vez. Te vi sentado a las afueras del hotel y allí que me fui a pedirte un autógrafo. El primero había sido el de Villacampa tres días antes y el último fue el de Marzorati al día siguiente. Compartes libreta con la selección española en pleno, un MVP de la NBA, otro que llegó a ganar 5 anillos, campeones mundiales, europeos y olímpicos y toda la élite europea de la época incluida más de media jodida selección yugoslava. Sabonis es la única ausencia a lamentar, si bien fue porque nunca se digno a hacer acto de presencia. Alguna vieja leyenda lo compensa. Y claro tu no podías faltar. ¿Quién nos iba a decir ese día que ibamos a ver a lo nuestros campeones del mundo?

Es 2009. Ahora al menos habrá alquien que narre los duelos que a buen seguro llevan 15 años jugando Fernando Martín y Drazen Petrovic en el Hall of Fame del mas allá, los otros ilustres tristemente desaparecidos antes de tiempo con los que llevas compartiendo libreta 23 años. Supongo que será un signo de que me hago mayor, pero se me sigue muriendo la banda sonora de mi vida. Y eso no me gusta nada.

El viernes nos tocó cenar un auténtico "pincho de merluza"...

1 comentarios:

Mephisto dijo...

Me encantó tu crónica y del modo en que narras los hechos. Me quedo con la frase, digna de ser reflexionada con calma "pero se me sigue muriendo la banda sonora de mi vida". Fascinante. En poco sabes resumir la sensación que produce una inesperada pérdida y un reconocimento a un singular periodista, a los que pocos han sabido homenajear en vida. A ti te quedará esa libreta; a mi mil noches de insomnio con mis queridos Bulls de Michael Jordan y ese ratatatatá..

Un abrazo.