Creo que no hay niño en el mundo que no le guste "El hormiguero" y mis niñas como son de este mundo pues lo adoran. Por eso creo que a veces se pasan. Ver esta noche como ustedes untaban a un enorme oso de peluche primero con chicle rosa y luego con aceite de oliva para intentar quitárselo es algo de una falta de sensibilidad inaudita. ¿Es que no saben de sobra que les ven no ya menores sino niñas muy pequeñas que se pueden quedar traumatizadas por una actuación de esa clase? ¿Podéis llegaros a imaginar las pesadillas que pueden llegar a tener todas las criaturas que os han visto esta noche, que habran sido miles por toda España, que lo último que ven antes de acostarse es a vosotros? Es que los lagrimones de mi hija Carlota eran para verlos. Yo solamente les digo que como tenga un trauma psicológico os mando la factura. Y por supuesto no creo que ella haya sido la única que se haya puesto a llorar desconsoladamente al ver ese precioso y enorme oso de peluche untado y maltratado de esa manera. Creo que este es un caso donde debe de exigirse las responsabilidades máximas, la intervención del Defensor del Menor y si hace falta un pleno de reprobación en el Congreso... Y por supuesto que mañana ante toda la audiencia pidan disculpas, se flagelen públicamente y lo más importante... ¡¡¡Queremos ver ese oso limpio y aseado que le habréis quitado el chicle pero con ese aceite chorreándole por todas partes mi hija seguía llorando porque estaba hecho un asquito...
He dicho...

