Estoy de Obras
Hace 5 horas
Me escapé casi sin quererlo. Y es que ya me había colocado Laura otra fiesta de Halloween en casa, con cambio de primos con respecto al año pasado incluido. Sin embargo hace un par de días me di cuenta que no iba a poder quedarme en mi propia casa esa noche. Que pena, penita, pena... ¡¡¡Qué tragedia!!! No iba a poder llegar a casa hasta las once por lo menos y no iba a poder "disfrutar" apenas de la fiesta que montaron.
"Esto es Halloween, esto es Halloween, Halloween, Halloween..."
Esa soy yo. La bruta de Ami, que no es lo mismo que la Ami es una bruta, que según cosas puede hasta parecerlo. Si ya hace tiempo os presente a la Ami-Lego del Haboo, ahora os presento a la Ami de uno de esos estúpidos e inútiles juegos que pululan por ahí y con los que nos gusta perder el tiempo de vez en cuando. Su nombre lo dice todo: El bruto. Sin embargo, a diferencia de los demás aquí no puedes tirarte toda la tarde dándole a la tecla cual tetris o cubis, aquí tres partidas al día y tras cinco minutos a otra cosa mariposa. Claro que si no tienes nada más que hacer y te creas un ejército de clones para aumentar tu experiencia y tu nivel eres libre de hacerlo. A mi plim, Minipil, ese es tu problema. Y es que de chorras el mundo virtual anda más que sobrado. Total unos cuantos más ya ni se notan.
Era 1986. El mundial se jugaba en casa y mis padres me sacaron entradas para cuatro días que nunca podré olvidar y cuyas sensaciones solo podrá igualar el mundial del 2014 si se termina jugando en salón de mi casa. La profecía hecha un año antes no se había aún cumplido. De hecho era la época en la que la Yugoslavia de Petrovic empezaba a machacarnos una y otra vez. Te vi sentado a las afueras del hotel y allí que me fui a pedirte un autógrafo. El primero había sido el de Villacampa tres días antes y el último fue el de Marzorati al día siguiente. Compartes libreta con la selección española en pleno, un MVP de la NBA, otro que llegó a ganar 5 anillos, campeones mundiales, europeos y olímpicos y toda la élite europea de la época incluida más de media jodida selección yugoslava. Sabonis es la única ausencia a lamentar, si bien fue porque nunca se digno a hacer acto de presencia. Alguna vieja leyenda lo compensa. Y claro tu no podías faltar. ¿Quién nos iba a decir ese día que ibamos a ver a lo nuestros campeones del mundo?
Es 2009. Ahora al menos habrá alquien que narre los duelos que a buen seguro llevan 15 años jugando Fernando Martín y Drazen Petrovic en el Hall of Fame del mas allá, los otros ilustres tristemente desaparecidos antes de tiempo con los que llevas compartiendo libreta 23 años. Supongo que será un signo de que me hago mayor, pero se me sigue muriendo la banda sonora de mi vida. Y eso no me gusta nada.
Eso si, ¿cuánto tiempo pasará hasta que se cumpla el resto de la profecía?. Tiembla Obama...